WLFI plantea quemar 4.500 millones de tokens en plena disputa de gobernanza y con malestar entre usuarios
World Liberty Financial (WLFI) ha presentado una propuesta de gobernanza para rediseñar su tokenómica, con cambios en los calendarios de desbloqueo y una posible quema que afectarían a más de 62.200 millones de tokens WLFI. La iniciativa llega en un momento de mayor escrutinio por la exposición al riesgo del proyecto, un cruce público con Justin Sun y el aumento de las quejas de usuarios por cuestiones de gobernanza y acceso a los tokens.
La propuesta contempla revisar las condiciones de bloqueo de 62.300 millones de tokens WLFI, incluidos los asignados a primeros apoyos y a partidas vinculadas al equipo. Si los participantes aceptan las nuevas condiciones, hasta el 10% de los tokens en manos de fundadores, miembros del equipo, asesores y socios —unos 4.500 millones de WLFI— se quemarían de forma permanente.
Para los primeros apoyos, con más de 17.000 millones de tokens, se plantea un "cliff" de dos años, seguido de un desbloqueo lineal durante otros dos años. En el caso de las asignaciones de equipo y socios, el calendario sería más largo: "cliff" de dos años y un periodo de devengo de tres años.
El plan incluye un mecanismo de adhesión voluntaria. Quienes no acepten las nuevas condiciones mantendrán los tokens bloqueados de manera indefinida, aunque conservarán sus derechos de gobernanza.
El debate se enmarca en preocupaciones recientes sobre la actividad financiera de WLFI. Datos on-chain apuntan a que el proyecto habría utilizado hasta 5.000 millones de tokens WLFI como colateral para pedir prestados más de 75 millones de dólares en USDC, lo que ha avivado inquietudes de liquidez en el mercado.
En paralelo, Justin Sun aseguró que WLFI habría incorporado funciones de listas negras no divulgadas en los contratos del token, con capacidad para congelar fondos de usuarios y limitar la participación. También puso en duda la transparencia del proceso de gobernanza. WLFI rechazó estas acusaciones, las calificó de infundadas y acusó a Sun de mala conducta, señalando que está preparada para defender su postura ante los tribunales.
Dentro de la comunidad, parte de los usuarios critica que los nuevos plazos de vesting retrasan el acceso a fondos, especialmente para los primeros apoyos. Otros sostienen que carteras congeladas les han impedido participar en la gobernanza, lo que reabre el debate sobre la equidad del proceso de votación. WLFI ha indicado además que, históricamente, una porción relevante de tokens bloqueados no ha participado en las votaciones.
En síntesis, WLFI impulsa una reestructuración de gran calado que incluye la posible quema de 4.500 millones de tokens y nuevos calendarios de desbloqueo para más de 62.000 millones. El movimiento se produce en medio de disputas de gobernanza, escrutinio financiero y presión de usuarios, con el foco puesto en la credibilidad del proyecto y la evolución de su oferta futura.