Trump pide al nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, "independencia total" en su toma de posesión
Kevin Warsh tomó posesión el 22 de mayo de 2026 como presidente de la Reserva Federal (Fed) en una ceremonia en la Casa Blanca, un formato que no se veía para un jefe del banco central desde que Alan Greenspan juró el cargo en 1987. El presidente Donald Trump, presente en el acto, instó a Warsh a ser "totalmente independiente" y a no mirarle a la hora de tomar decisiones. El juramento lo administró el juez del Tribunal Supremo Clarence Thomas.
El Senado confirmó a Warsh nueve días antes, el 13 de mayo, por 55-45, en una votación marcada en gran medida por la disciplina de partido. Warsh sucede a Jerome Powell, cuyo mandato concluyó la semana anterior a la ceremonia. La etapa de Powell estuvo marcada por choques públicos recurrentes con Trump a cuenta de la política de tipos.
Warsh no es un recién llegado a la Fed. Fue gobernador del Consejo de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, un periodo que abarcó la crisis financiera de 2008 y su posterior inestabilidad. En esos años se labró reputación por cuestionar, en ocasiones de forma pública, las políticas de intervención más agresivas del banco central.
Durante las audiencias de confirmación, Warsh insistió en dos ejes: independencia del banco central y decisiones basadas en datos. Rechazó haber asumido compromisos previos sobre los tipos de interés. En su trayectoria figuran Morgan Stanley, antes de su primera etapa en la Fed, y una beca en la Hoover Institution de la Universidad de Stanford, desde donde ha escrito y hablado ampliamente sobre marcos de política monetaria.
El nuevo presidente afronta un test inmediato de credibilidad: la inflación de abril se situó en el 3,8%, por encima del objetivo histórico del 2% de la Fed. Un endurecimiento demasiado lento podría desanclar las expectativas de inflación. Subidas agresivas, en cambio, elevan el riesgo de frenar la actividad y presionar los márgenes empresariales.
En el mercado cripto, Bitcoin y los activos digitales han mostrado en los últimos años una sensibilidad creciente a las expectativas sobre tipos. Un enfoque hawkish, con tipos más altos durante más tiempo, tendería a presionar a Bitcoin y a las altcoins ante una rotación hacia activos con rentabilidad y menor riesgo, como los bonos del Tesoro. Un enfoque más paciente, manteniendo los tipos mientras se espera más información, podría sostener el apetito por riesgo que ha respaldado al mercado.
El 55-45 de la confirmación también deja lectura política: Warsh no llega con un consenso bipartidista, por lo que cualquier giro controvertido de política monetaria encontrará resistencia en el plano político.