El plan de Trump para una reserva estratégica de bitcoin se atasca por una pugna entre Tesoro y Comercio
Resumen del mercado generado por IA
El conflicto interinstitucional entre el Tesoro y Comercio ha paralizado el plan de la administración Trump para la Reserva Estratégica de Bitcoin, prolongando la incertidumbre en torno a la custodia, los estándares de auditoría y la autoridad estatutaria para mantener BTC incautado como un activo de reserva a largo plazo. Aunque la iniciativa parece retrasada en lugar de cancelada, la estructura jurídica sin resolver y la necesidad de una posible acción del Congreso reducen la claridad de la política a corto plazo. Por separado, los proyectos de ley propuestos para codificar y ampliar las tenencias se enfrentan a un recorrido legislativo incierto.
Nivel de impacto
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El proyecto de la administración Trump para crear una Reserva Estratégica de Bitcoin se ha frenado por el choque entre el Departamento del Tesoro y el de Comercio sobre quién debe controlar los bitcoin (BTC) incautados por el Gobierno federal, según personas conocedoras del asunto. La disputa se centra en el diseño de la reserva y en qué agencia debe ejercer la supervisión principal, lo que ha paralizado una de las políticas emblemáticas del presidente Trump en materia de activos digitales.
La Casa Blanca confirmó que el marco sigue en elaboración. La portavoz Liz Huston afirmó que la administración continúa evaluando la mejor estructura para la reserva y para la "US Digital Asset Stockpile" asociada, señalando que la iniciativa está retrasada, no cancelada, mientras avanzan las negociaciones entre departamentos.
En el fondo del pulso hay un interrogante jurídico: si el Tesoro cuenta con una autoridad estatutaria clara para mantener bitcoin —un activo de elevada volatilidad— como parte de una reserva federal. Esa incertidumbre ha dado alas al Departamento de Comercio como posible custodio alternativo. La Oficina de Asesoría Jurídica (Office of Legal Counsel) del Departamento de Justicia, que orienta al poder ejecutivo sobre la interpretación de las leyes, trabaja con ambas agencias para diseñar una estructura conforme a derecho. Siguen sin resolverse el esquema de custodia, las auditorías independientes y el papel final del Congreso, por lo que la reserva existe sobre el papel pero aún está lejos de convertirse en un programa operativo y financiado.
La iniciativa se remonta a la orden ejecutiva de marzo de 2025, que instruyó al secretario del Tesoro a crear una oficina dedicada a gestionar estas tenencias. El texto establecía que la reserva custodiaría bitcoin decomisados en procedimientos penales y civiles, incluidos los ya bajo control de agencias federales. Un punto clave: ordenaba que los bitcoin depositados en la reserva no se vendieran, sino que se conservaran como activo de reserva a largo plazo. Esa misma orden también obligaba al Tesoro a revisar cuestiones legales y de inversión —incluido dónde deben ubicarse las cuentas y si hace falta nueva legislación—, revisión que ha sacado a la luz el bloqueo actual.
Datos on-chain indican que el Gobierno de EE. UU. controla aproximadamente 328.372 bitcoin, valorados en unos 21.100 millones de dólares a precios actuales, lo que lo convierte en el mayor tenedor estatal de este activo. La mayor parte se acumuló mediante incautaciones ordenadas por tribunales durante varios años, aunque Washington ha vendido periódicamente parte de esas posiciones, en ocasiones muy por debajo del máximo histórico de bitcoin. La Casa Blanca sostiene que esas ventas anteriores costaron a los contribuyentes más de 17.000 millones de dólares en ganancias no realizadas, y presenta la custodia consolidada y de largo plazo como una ventaja estratégica. Ese argumento respalda la idea de centralizar las tenencias en una única oficina, en lugar de mantenerlas dispersas entre agencias.
En paralelo, legisladores trabajan para blindar la reserva mediante ley. Dos proyectos presentados en mayo —la BITCOIN Act y la ARMA Act— ordenarían al Gobierno adquirir hasta un millón de bitcoin en cinco años mediante estrategias neutras para el presupuesto, es decir, compras financiadas sin aumentar el déficit. Convertir la reserva en norma la protegería frente a una posible reversión por una futura administración, un riesgo que subrayan los defensores dado que el esquema actual descansa en una sola orden ejecutiva. Aun así, la aprobación no está asegurada: ninguno de los proyectos ha superado el comité, y el conflicto interagencial por la custodia podría complicar aún más el recorrido legislativo.
El asesor cripto de la Casa Blanca Patrick Witt ha descrito la ARMA Act como una versión 2 de la BITCOIN Act, tras dedicar, según dijo, un tiempo considerable a estudiar las implicaciones legales de poner en marcha una reserva. Bajo ARMA, el bitcoin adquirido tendría que mantenerse al menos 20 años, salvo que se venda para reducir la deuda nacional, que se aproxima a 40 billones de dólares. Sus partidarios argumentan que una reserva codificada y con horizonte largo podría reforzar el caso de bitcoin como activo de tesorería soberana —diferente de los experimentos con altcoins de ciclos anteriores— y mitigar los temores de "espiral de muerte" que pesaron sobre los inversores apalancados en el último mercado bajista.
En el mercado, el motor propietario de COINOTAG, un compuesto de 42 indicadores para puntuar soportes y resistencias (S/R), asigna a la resistencia de 63.820 dólares una puntuación de 76/100 por la confluencia del retroceso Fibonacci 0,236, el pivote R1 y un nodo de alto volumen. El soporte de 61.887 dólares obtiene 73/100 por la SMA 20 y la base de la nube Ichimoku. Con el spot cerca de 62.930 dólares, un RSI de 48,5 y la tendencia bajista aún vigente, el precio permanece encajonado entre ambos niveles.
Los derivados reflejan un optimismo prudente: tasa de financiación ligeramente positiva del 0,0048%, 12.350 millones de dólares de interés abierto y una ratio long/short de 1,59 (61% en largo). El indicador Fear & Greed marca 27, señal de miedo arraigado. Un cierre diario por encima de 63.820 dólares abre el camino a 67.369; perder 61.887 dólares invalida el escenario alcista.