Las solicitudes de subsidio por desempleo en EE. UU. caen a 187.000, mínimo desde 1969
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó de que las solicitudes iniciales del seguro de desempleo bajaron a 187.000 en términos desestacionalizados en la semana que terminó el 18 de julio de 2026. La cifra supone un descenso de 22.000 frente a las 209.000 de la semana anterior y marca el nivel semanal más bajo desde septiembre de 1969.
Más allá del dato principal, la media móvil de cuatro semanas —utilizada para suavizar la volatilidad semanal— retrocedió hasta 207.500, señal de que el descenso no sería un episodio aislado. En términos no ajustados, el dato preliminar fue de 192.296 solicitudes, en línea con la fortaleza que sugiere el titular.
Las peticiones semanales se consideran uno de los indicadores adelantados más fiables de la salud del mercado laboral, al reflejar la actividad de despidos en tiempo real, frente al informe mensual de empleo, que llega con retraso.
Por qué puede importar a los inversores en cripto
Un mercado laboral sólido suele interpretarse como señal de resiliencia económica. En entornos de crecimiento, es habitual que aumente el apetito por riesgo y que parte del capital se dirija a activos más volátiles. Históricamente, Bitcoin y Ethereum han tendido a verse favorecidos cuando los indicadores tradicionales apuntan a expansión más que a contracción.
Al mismo tiempo, un empleo tan fuerte puede reducir el incentivo de la Reserva Federal para recortar los tipos. La política monetaria más laxa —la que incrementa la liquidez en dólares— ha sido, históricamente, un impulsor de las valoraciones cripto.
Implicaciones para el inversor
Los repuntes más intensos de los activos digitales han coincidido a menudo con periodos de relajación monetaria o con expectativas de bajadas de tipos. En cambio, los retrocesos más severos de Bitcoin han tendido a darse junto a deterioros macroeconómicos o episodios de tensión de liquidez.
Quienes sigan el mercado cripto deberían vigilar si esta fortaleza del empleo termina influyendo en el mensaje de la Fed en próximas reuniones. Si el banco central interpreta los datos como prueba de que la economía puede sostener los niveles actuales de tipos, se estrecha la ventana para recortes, con efecto directo sobre los flujos hacia activos de riesgo en los próximos meses.