Una responsable de la Fed alerta de la fragilidad del mercado laboral en un contexto de tensión geopolítica
ChainCatcher informó, citando a CNBC, que Nick Timiraos, conocido como el "susurrador de la Fed", señaló que en marzo se crearon 178.000 empleos, lo que compensó la fuerte caída de febrero. La tasa de paro también descendió al 4,3%.
Los detalles, no obstante, dibujan un panorama menos sólido. El crecimiento salarial del trabajador medio se moderó hasta registrar el menor avance interanual desde el inicio de la recuperación pospandemia, hace cinco años. Al promediar dos meses especialmente volátiles, la tendencia de fondo se aprecia con más claridad: el aumento medio mensual del empleo se limitó a 22.500 puestos. Hace dos años, esa cifra habría encendido las alarmas; hoy puede considerarse todavía aceptable, una percepción que la Fed sigue teniendo dificultades para explicar.
La presidenta de la Reserva Federal de San Francisco, Mary Daly, escribió el viernes: "No es fácil convencer al público de que una economía con crecimiento cero del empleo puede ser compatible con el pleno empleo". La situación se vuelve especialmente delicada ante nuevos choques de oferta. Si el conflicto con Irán se prolonga y el encarecimiento del combustible o la escasez de materias primas presionan a empresas y consumidores, el mercado laboral tendría poco margen para absorber el impacto.
Al mismo tiempo, las preocupaciones por la inflación pueden debilitar la confianza en recortes de tipos, lo que estrecharía aún más el espacio de maniobra de la Fed.