Los reguladores de EE. UU. se acercan a un acuerdo sobre la Ley CLARITY bajo presión política
La regulación cripto en Estados Unidos lleva meses atascada en un punto crítico: el "yield" o rendimiento de las stablecoins, es decir, las recompensas que reciben los usuarios. El choque entre la banca tradicional y las firmas cripto no solo frenó el avance, sino que estuvo a punto de bloquear la Digital Asset Market CLARITY Act y llegó a abrir el riesgo de que la innovación se trasladara fuera del país.
El bloqueo empieza a ceder. Tras reuniones intensas entre la Casa Blanca y legisladores celebradas en marzo, el sector percibe un avance decisivo. Directivos del sector se muestran confiados en la aprobación de la CLARITY Act. La senadora Cynthia Lummis afirmó que las negociaciones ya están cerradas, lo que apunta a un acuerdo inminente sobre las recompensas de las stablecoins, aunque el proceso aún tiene obstáculos.
El calendario aprieta: en abril está prevista una revisión clave en el Senado y las elecciones de mitad de mandato de 2026 se acercan. Si no se cierra un pacto antes de mayo, el progreso hacia normas cripto claras podría quedar pospuesto durante mucho tiempo. Lummis recordó que el presidente Trump se comprometió a convertir a EE. UU. en la capital mundial de los activos digitales y sostuvo que la CLARITY Act es la vía para conseguirlo.
El giro se produjo el 20 de marzo. Patrick Witt, principal asesor de criptomonedas de la Casa Blanca, indicó que el Senado y la Administración habían alcanzado un "acuerdo de principio", calificándolo de paso importante para romper el estancamiento. También atribuyó el avance a los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks por facilitar un punto de encuentro.
Según el esquema más reciente, el texto no permitiría recompensas pasivas: los usuarios no cobrarían intereses simplemente por mantener stablecoins, una de las principales preocupaciones de los bancos. Sí se admitirían recompensas ligadas a la actividad, de modo que los usuarios puedan obtener beneficios al usar stablecoins para pagos o dentro de plataformas.
En el sector crece el optimismo, aunque con cautela. Nic Puckrin, CEO de Coin Bureau, advirtió de que el margen es reducido: si la CLARITY Act no supera la Comisión Bancaria del Senado antes de que termine abril, podría quedar "muerta" hasta 2027, ya que los legisladores pronto concentrarán su atención en las midterms de 2026. Aun así, Puckrin afirmó que el acuerdo sobre el rendimiento de las stablecoins se alcanzó y que la ruta para avanzar "se acaba de abrir", con abril como mes decisivo.
El cambio ya se refleja en el sentimiento de mercado. En Polymarket, la probabilidad de que la CLARITY Act se convierta en ley en 2026 subió del 60% al 70% en un solo día tras la actualización del 20 de marzo (fuente: Polymarket). El repunte sugiere que aumenta la confianza en que el largo retraso regulatorio pueda llegar a su fin.
Si el impulso se mantiene y el proyecto sale adelante entre abril y mayo, el impacto podría ser relevante: entrada de inversión, mayor eficiencia del mercado cripto y, sobre todo, sustitución de un marco regulatorio ambiguo por reglas más claras, reforzando la posición de Estados Unidos como hub global.
Resumen final: el compromiso sobre el rendimiento de las stablecoins ha roto un bloqueo de meses y acerca la CLARITY Act a su aprobación. La presión política de las elecciones de mitad de mandato de 2026 puede frenar el avance si no se cumplen los plazos.