Marathon Digital Holdings compra 1.000 BTC por 66,7 millones de dólares
Marathon Digital Holdings ha reforzado su tesorería en Bitcoin con la compra de 1.000 BTC por unos 66,7 millones de dólares. La operación se ejecutó a través de la plataforma de negociación institucional FalconX y sitúa el precio implícito en torno a 66.700 dólares por bitcoin.
La compañía, que cotiza en el NASDAQ bajo el ticker MARA, mantiene desde al menos julio de 2024 una estrategia formal de HODL: conserva todo el Bitcoin que mina y, además, realiza compras periódicas en el mercado. Con este enfoque, MARA aspira a consolidarse como el segundo mayor tenedor corporativo de Bitcoin, por detrás de MicroStrategy.
Marathon combina dos vías de acumulación: la producción derivada de su actividad minera y las compras. Según el periodo de referencia, sus tenencias totales de Bitcoin han oscilado entre aproximadamente 35.000 y más de 50.000 BTC, reflejando el efecto conjunto de la minería continua, adquisiciones como la anunciada y ventas puntuales destinadas a optimizar el balance y gestionar obligaciones de deuda. A los niveles de precio implícitos en la transacción, incluso el extremo inferior de ese rango supondría una tesorería en BTC valorada por encima de 2.300 millones de dólares; el extremo superior superaría ampliamente los 3.000 millones.
Financiación y estrategia de capital
Marathon ha captado fondos mediante bonos convertibles, destinando una parte específicamente a compras de Bitcoin y el resto a ampliar su infraestructura de minería y activos energéticos. En determinados momentos también ha vendido de forma selectiva parte de su tesorería en BTC para atender pasivos financieros. En paralelo, la empresa ha incrementado su potencia de "hashing" e intensificado sus inversiones en infraestructura energética.
Implicaciones para los inversores
Las acciones de MARA se han convertido, en la práctica, en una vía de exposición a Bitcoin con el componente adicional del negocio minero. Quien compra títulos de MARA no solo apuesta por la rentabilidad de sus operaciones, también por el valor del Bitcoin reflejado en el balance. Esta combinación puede hacer que la cotización sea sensiblemente más volátil que la del propio Bitcoin, amplificando tanto las subidas como las caídas. Con decenas de miles de BTC en tesorería, la compañía está muy expuesta a la volatilidad del precio; si Bitcoin entra en una fase bajista prolongada, el impacto en el balance sería directo, mientras que los bonos convertibles deben atenderse con independencia del nivel al que cotice el activo.