Kevin Warsh toma posesión como presidente de la Fed; bitcoin se mantiene en torno a los 77.400 dólares entre dudas sobre la liquidez
Kevin Warsh juró el cargo este viernes como 17.º presidente de la Reserva Federal en una ceremonia en la Casa Blanca. Es la primera vez desde 1987, cuando Alan Greenspan asumió el puesto, que un presidente de la Fed presta juramento en la residencia presidencial. El juez del Tribunal Supremo Clarence Thomas administró el juramento. Warsh, de 56 años, releva oficialmente a Jerome Powell, que seguirá en el consejo de la Fed como gobernador hasta 2028.
El Senado confirmó a Warsh el 13 de mayo por 54 votos a favor y 45 en contra; el senador demócrata John Fetterman fue el único de su partido que votó con los republicanos. En su primer mensaje, Warsh prometió una Reserva Federal "orientada a la reforma" y recalcó el doble mandato del banco central: estabilidad de precios y máximo empleo. También aseguró que no condicionará por adelantado las decisiones sobre tipos a petición de cargos electos. El presidente Trump, presente en el acto, dijo que quiere que el nuevo presidente sea "totalmente independiente".
La primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) bajo su mandato será el 17 de junio, la cita clave que sigue el mercado para calibrar el rumbo de la política monetaria.
En el frente cripto, el bitcoin cotizó alrededor de 77.400 dólares durante la sesión del viernes, prácticamente sin cambios, ya que el relevo al frente de la Fed estaba ampliamente descontado. En el mercado se considera a Warsh el presidente de la Fed más familiarizado con el ecosistema cripto hasta la fecha. Sus declaraciones públicas de patrimonio reflejaban exposición indirecta a préstamos DeFi, proyectos de capa 1 (Layer 1) y mercados de predicción; posteriormente se comprometió a desinvertir completamente esas posiciones.
Aun así, su sesgo de política podría resultar menos favorable para los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. Warsh ha defendido que el balance de la Fed es demasiado abultado y debe reducirse. Un ajuste en esa dirección suele implicar menos liquidez, lo que podría enfriar el impulso alcista que históricamente ha acompañado a los repuntes del mercado cripto.
Los operadores asignan actualmente una probabilidad casi nula a un recorte de tipos en junio; incluso se empieza a descontar la posibilidad de subidas a comienzos de 2027. Warsh toma las riendas con una inflación aún por encima del objetivo del 2% de la Fed, un petróleo por encima de los 100 dólares por barril y una confianza del consumidor débil, un cóctel que limita el margen para relajar la política monetaria.
Conclusión: la llegada de Warsh tiene un componente simbólico y efectos potencialmente relevantes para cripto. Su conocimiento del sector puede traducirse en un tono más informado, pero su prioridad de contener la inflación y encoger el balance apunta a una liquidez más ajustada, un viento en contra para los activos "risk-on". El mercado mirará a la reunión del 17 de junio en busca de las primeras señales concretas de cómo convertirá sus declaraciones en decisiones.