La directora del FMI pide cautela a los bancos centrales ante subidas de tipos precipitadas que podrían "asfixiar el crecimiento"
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva (@KGeorgieva), advirtió de que los bancos centrales corren el riesgo de frenar la economía mundial si aceleran las subidas de tipos en respuesta al shock energético derivado de la guerra de Irán. En declaraciones a Bloomberg TV, señaló que el mayor peligro es una sobrerreacción marcada por el trauma inflacionista de 2022 más que por el propio impacto del shock.
Georgieva indicó que las expectativas de inflación a largo plazo siguen bien ancladas, pese a que las previsiones de inflación general han pasado del 3,8% al 4,4%. A su juicio, los bancos centrales con credibilidad disponen de margen para adoptar una postura de "esperar y ver", manteniendo al mismo tiempo el mensaje de que están listos para actuar. "Mi preocupación es que, por lo ocurrido en el 22, los bancos centrales digan: vamos a movernos más rápido, y eso podría ser muy peligroso porque asfixiaría el crecimiento", afirmó.
También avisó de que, incluso si se mantiene un alto el fuego, parte del daño ya está incorporado. Los petroleros tardan alrededor de 40 días en llegar a destinos del Pacífico, por lo que las disrupciones de la cadena de suministro aún se irán trasladando al sistema.
La responsable del FMI subrayó además la brecha entre la euforia de los mercados en EE. UU. y las dificultades en el resto del mundo. Recordó que Estados Unidos es una de las pocas grandes economías que amortiguan el golpe por su condición de exportador de petróleo, mientras que el resto lo absorbe.
Sobre la presión de Donald Trump para destituir a Jay Powell, Georgieva defendió la independencia de los bancos centrales como un "activo económico" respaldado por décadas de evidencia. Añadió que los bancos centrales de mercados emergentes han superado a sus homólogos de economías avanzadas gracias a políticas disciplinadas y dependientes de los datos.