La ICBA rechaza la aprobación condicionada de la OCC para la licencia de banco fiduciario de Coinbase
La Independent Community Bankers of America (ICBA) arremetió contra la aprobación condicionada otorgada por la Office of the Comptroller of the Currency (OCC) a la solicitud de Coinbase para operar bajo una licencia nacional de banco fiduciario, al advertir de posibles riesgos para los consumidores.
En un comunicado difundido esta semana, la organización —que representa a miles de entidades financieras de carácter local en Estados Unidos— sostuvo que la petición de Coinbase no cumple los estándares legales y regulatorios, y cuestionó aspectos como la gestión del riesgo, la rentabilidad y las carencias de supervisión aplicables a las empresas cripto. “La aprobación condicionada de hoy de la solicitud de licencia fiduciaria de Coinbase es un grave error que solo servirá para poner en riesgo a los consumidores estadounidenses”, afirmó Rebeca Romero Rainey, presidenta y consejera delegada de la ICBA.
No es la primera vez que la ICBA se opone al plan de Coinbase de crear un banco fiduciario nacional. El pasado noviembre, el grupo pidió a la OCC que rechazara la solicitud o, como mínimo, exigiera más divulgación y un mayor escrutinio público. Pese a ello, la OCC concedió la autorización condicionada.
Desde Coinbase, Greg Tusar subrayó que la firma no pretende convertirse en un banco comercial: “Coinbase no se está convirtiendo en un banco comercial. No vamos a captar depósitos minoristas. No vamos a operar con banca de reserva fraccionaria”.
La posición de la ICBA encaja con su línea reciente. Tras las aprobaciones de la OCC a solicitudes de empresas cripto como Ripple y Circle, la ICBA se sumó a otros grandes grupos del sector bancario estadounidense, incluida la American Bankers Association (ABA), para firmar una carta en la que instaban al supervisor a pausar las solicitudes pendientes de bancos fiduciarios nacionales.
Según la ICBA, la OCC estaría excediendo su autoridad al amparo de la Interpretive Letter 1176. El grupo sostiene que las firmas fintech estarían eludiendo una regulación bancaria completa mientras acceden a ventajas similares, lo que podría elevar los riesgos para el consumidor e introducir vulnerabilidades sistémicas.
Este pulso añade presión a las fricciones entre la banca tradicional y las empresas de activos digitales, enfrentadas también por las disposiciones de la CLARITY Act sobre rendimientos de stablecoins. El sector bancario teme que esos rendimientos desvíen fondos desde los depósitos tradicionales.
Después de desacuerdos iniciales sobre el proyecto, que llevaron a cancelar una reunión de comité en enero, las negociaciones retomaron impulso a finales de marzo, cuando los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks pactaron un texto de compromiso y lograron un acuerdo de principio con la Casa Blanca.
El director jurídico de Coinbase, Paul Grewal, declaró esta semana a FOX Business que los responsables políticos están “muy cerca” de cerrar un acuerdo sobre la CLARITY Act. Señaló que la tramitación podría acelerarse, con un posible "markup" en el Senate Banking Committee en las próximas semanas, antes de una votación en el pleno del Senado.