Coinbase obtiene la aprobación condicional de la OCC para crear un "national trust" en EE. UU.
Coinbase, el mayor exchange de criptomonedas de Estados Unidos y cotizada en el Nasdaq, comunicó el 2 de abril de 2026 que ha recibido la "aprobación condicional" de la Office of the Comptroller of the Currency (OCC) para constituir Coinbase National Trust Company (CNTC). El paso supone un salto cualitativo para su negocio de custodia institucional: de un mosaico de licencias estatales a un marco de supervisión federal.
La compañía subrayó que la autorización no convierte a Coinbase en un banco comercial. Su co-CEO, Greg Tusar, recalcó que no buscarán operar como entidad de depósitos. El "National Trust Charter" es una licencia de propósito específico que habilita a prestar servicios de custodia de activos, administración fiduciaria y liquidación de inversiones en todo el país, pero excluye dos atributos centrales de la banca tradicional: captar depósitos a la vista del público y realizar intermediación con reserva fraccionaria. En la práctica, CNTC no podrá prestar los fondos custodiados para obtener margen financiero como JPMorgan Chase o Bank of America; el modelo seguirá basado en comisiones de custodia, de liquidación y en servicios de infraestructura.
El carácter "condicional" implica que no hay luz verde inmediata para operar. Antes del lanzamiento pleno, Coinbase deberá completar exámenes previos de la OCC, formalizar la constitución de la entidad y demostrar sistemas de cumplimiento y gestión de riesgos —incluidos controles de pagos— alineados con estándares federales, un proceso que suele extenderse durante meses.
El trasfondo es el fuerte peso de Coinbase en la infraestructura cripto. A finales de 2025, Coinbase Custody gestionaba 376.000 millones de dólares en activos bajo custodia (AUC), alrededor del 13% de la capitalización global del mercado cripto de ese momento. Además, más del 80% de los ETF de activos digitales lanzados en el mundo —incluidos ETF al contado de bitcoin y ether promovidos por gigantes como BlackRock y Fidelity— eligieron a Coinbase como custodio de los subyacentes. Esa concentración, junto con la naturaleza de los criptoactivos como instrumentos al portador en cadenas públicas, elevó el listón regulatorio: la revisión de la OCC se extendió seis meses, por encima de los cinco meses que, según el artículo, requirieron las solicitudes de Circle y Ripple a finales de 2025.
El movimiento se enmarca en un giro sectorial: de la "arbitraje regulatorio" y el uso de jurisdicciones offshore a una estrategia de integración plena en el sistema estadounidense. En diciembre de 2025, la OCC aprobó charters de "national trust" para Circle, Ripple Labs, Fidelity Digital Assets y Paxos. Con Coinbase, se completa una pieza clave para los grandes actores cripto con base en EE. UU., elevando la competencia desde la ventaja tecnológica inicial hacia la profundidad del cumplimiento y las barreras regulatorias.
En el mercado, la autorización envía tres señales principales. La primera es la reducción del freno que mantenía a parte del capital institucional tradicional fuera de Web3: para muchos gestores, el problema no era la volatilidad, sino la custodia y el estatus de "qualified custodian" bajo marcos como la Investment Company Act de 1940. Con una entidad fiduciaria bajo estándar federal, Coinbase quedaría sometida a exigencias de auditoría, AML y segregación de activos comparables a las de custodios como BNY Mellon o State Street, mitigando la incertidumbre derivada de normas estatales divergentes.
La segunda señal apunta a la diversificación más allá de las comisiones de trading, sensibles al ciclo alcista o bajista. El consejero jurídico, Paul Grewal, indicó que la visión a largo plazo contempla desarrollar, junto a la OCC, productos de infraestructura adicionales, incluidos pagos. Un "national trust charter" puede facilitar el acceso a determinadas infraestructuras federales de liquidación y reducir fricciones en transferencias interestatales. Combinado con su red Layer 2 Base y el impulso del ecosistema de stablecoins, el grupo aspira a articular una red de liquidación en tiempo real fiat-cripto en cadena, alternativa a carriles tradicionales como SWIFT o ACH.
La tercera señal es política y regulatoria: en plena discusión legislativa en Washington —con propuestas como la CLARITY Act y la GENIUS Act sobre stablecoins—, la licencia nacional funciona como mensaje de la OCC de que EE. UU. busca retener y supervisar dentro de sus fronteras la infraestructura financiera cripto considerada crítica, fijando estándares federales para los activos digitales.
El análisis también advierte de los costes del salto federal. Una vez operativa, CNTC quedará sujeta a requisitos exigentes de capital, auditorías y controles. Fallos de seguridad o de cumplimiento —por ejemplo, no bloquear eficazmente flujos desde direcciones sancionadas— podrían derivar en multas elevadas y, en el peor caso, en la retirada del charter. Además, la división política en el Congreso sobre los ingresos asociados a criptoactivos, en especial los rendimientos vinculados a stablecoins, podría condicionar el desarrollo del negocio de pagos si futuras leyes limitan activos con remuneración.
En conjunto, la aprobación condicional del "national trust" por la OCC marca un punto de inflexión en la institucionalización del sector: la custodia cripto avanza hacia un marco federal y la industria refuerza el cumplimiento como principal barrera competitiva en los próximos 3 a 5 años.
Fuentes citadas: Ledger Insights (2 de abril de 2026), Crowdfund Insider (2 de abril de 2026), Coinbase Official Blog (2 de abril de 2026, Greg Tusar), Futu News / 富途资讯 (3 de abril de 2026), ForkLog (2 de abril de 2026).