El director jurídico de Coinbase cree que el acuerdo sobre stablecoins de la Ley CLARITY podría cerrarse en 48 horas
La industria cripto podría estar cerca de un avance regulatorio relevante en Estados Unidos con la Ley CLARITY. Paul Grewal, director jurídico (CLO) de Coinbase, afirmó que el pacto sobre la disposición de recompensas vinculadas a stablecoins podría quedar cerrado en las próximas 48 horas, tras el progreso de las negociaciones.
Grewal enmarcó la Ley CLARITY como una tarea pendiente clave después de la GENIUS Act del año pasado, que calificó de punto de inflexión para el sector. Según explicó, aunque la GENIUS Act fijó reglas básicas para las stablecoins, dejó sin resolver aspectos de estructura de mercado, especialmente qué organismo debe supervisar distintos activos digitales: la SEC o la CFTC. La Ley CLARITY busca precisamente clarificar ese reparto y establecer un marco más nítido para la regulación de los criptoactivos.
El principal escollo se ha concentrado en las recompensas o rendimientos sobre stablecoins. La fricción enfrenta a empresas cripto y banca tradicional. Los bancos sostienen que permitir a las plataformas cripto ofrecer recompensas podría desviar fondos desde los depósitos bancarios hacia estos servicios. Las compañías cripto replican que limitar esas recompensas recortaría la competencia y los beneficios para los usuarios.
En este contexto, los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks plantearon un compromiso: prohibir las recompensas pasivas sobre saldos de stablecoins sin uso, pero permitir incentivos ligados a actividad, como pagos, transferencias o utilización de la plataforma. Coinbase no quedó conforme con ese borrador y consideró que las restricciones seguían siendo demasiado amplias.
Si se alcanza un acuerdo en breve, la Ley CLARITY podría retomar tracción en el proceso legislativo. Aun así, tendría que superar el trámite en el Senado, armonizarse con la versión de la Cámara de Representantes y, finalmente, ser promulgada por Donald Trump.
Según Polymarket, existe un 61,5% de probabilidad de que Trump firme la ley este año si llega a aprobarse. Analistas advierten de que nuevas demoras podrían desplazar el calendario hasta 2026, por el efecto de la política de las elecciones de mitad de mandato.