El presidente de la CFTC, Mike Selig, anuncia el uso de IA para revisar registros vinculados a criptoactivos
BlockBeats informó el 28 de abril de que el presidente de la CFTC, Mike Selig, señaló que el organismo recurre a la inteligencia artificial (IA) tras recortar más de una quinta parte de su plantilla. Según explicó, la IA y la automatización permiten paliar la falta de personal en el contexto de las iniciativas del presidente Trump para reducir el empleo federal.
Selig afirmó que la agencia, que aspira a consolidarse como principal supervisor del sector cripto en Estados Unidos, está acelerando la implantación de estas tecnologías para analizar solicitudes de registro e, incluso, apoyar la vigilancia de los mercados. El proceso de registro, dijo, depende actualmente del envío manual de documentación, por lo que la CFTC "está construyendo un sistema para automatizarlo y hacerlo mucho más eficiente".
El responsable detalló que las herramientas de IA pueden revisar expedientes, señalar elementos concretos para el equipo, agilizar el trabajo y permitir respuestas más rápidas. También podrían rechazar solicitudes "claramente" incompletas. "Podemos detectar lagunas, descripciones insuficientes o errores evidentes en los materiales presentados, que la IA puede identificar y rechazar directamente o enviar al final de la cola", añadió.
Selig lleva cuatro meses al frente del regulador estadounidense de derivados. En ese periodo, la CFTC ha impulsado su agenda para supervisar tecnologías emergentes, entre ellas las criptomonedas y los mercados de predicción. La estrategia regulatoria de Selig sobre estos mercados—con actuaciones dirigidas a empresas como Kalshi, Polymarket, Crypto.com, Coinbase y Gemini—ha generado controversia.
Su postura de que la CFTC es el único regulador competente para estas compañías lo ha enfrentado a gobiernos estatales que cuestionan a dichas firmas por presuntas infracciones de las leyes estatales de juego, especialmente en el ámbito de las apuestas deportivas. Selig ha demandado a varios estados, el más reciente Nueva York, para defender la "jurisdicción exclusiva" del organismo.