Bithumb aplaza su salida a bolsa: no prevé debutar en el mercado hasta después de 2028

Bithumb ha vuelto a extender el calendario de su oferta pública inicial (OPI) y ya sitúa su estreno bursátil para después de 2028, por encima de las previsiones manejadas con anterioridad. El ajuste refleja un giro hacia la consolidación de sus sistemas internos en un contexto de mayor presión regulatoria sobre el sector de activos digitales en Corea del Sur. En una reciente junta de accionistas, la dirección señaló que los preparativos siguen en marcha con prioridad en elevar los estándares contables, reforzar los controles internos y someter a verificación integral los procesos clave del negocio. La plataforma también confirmó un acuerdo de asesoramiento con Samjong KPMG hasta 2027, coherente con el nuevo horizonte temporal y con una preparación más estructurada de cara a una eventual cotización. El retraso llega en un momento de creciente escrutinio por cuestiones operativas y de cumplimiento. A comienzos de este año, Bithumb distribuyó por error alrededor de 620.000 Bitcoin durante una campaña promocional, un incidente que atrajo atención por su magnitud y por sus posibles implicaciones financieras. Aunque la compañía recuperó la mayor parte de los fondos, el suceso llevó al Financial Supervisory Service a abrir una investigación sobre los controles internos y los sistemas de gestión de riesgos. A ello se sumó una sanción relevante de la Financial Intelligence Unit, junto con una suspensión parcial de actividad, lo que eleva las exigencias de cumplimiento y añade complejidad a la relación regulatoria de la empresa. Pese a este entorno, Bithumb mantiene un fuerte desempeño financiero: en 2025 declaró ingresos de aproximadamente 651.000 millones de wones y una cuota de mercado superior al 30% en el competitivo mercado surcoreano de compraventa de criptoactivos. En paralelo, la competencia continúa activa: Dunamu, operador de Upbit, sigue explorando sus propios planes de OPI, en una tendencia de las plataformas por atraer participación institucional y alinearse con marcos regulatorios más estrictos. La ampliación del calendario de Bithumb apunta a una decisión de priorizar estabilidad estructural a largo plazo, asegurando que los sistemas internos y los marcos de cumplimiento alcancen los estándares esperados antes de dar el salto a los mercados públicos.