Bitcoin se mantiene en rango cerca de los 77.000 dólares con la confianza del consumidor de EE. UU. a la baja y expectativas de inflación al alza

Según CoinMarketCap, Bitcoin se movió en un rango estrecho alrededor de los 77.000 dólares durante la apertura de la sesión bursátil en EE. UU. del viernes, prolongando la lateralidad que domina desde comienzos de semana. Los últimos datos estadounidenses de confianza del consumidor y expectativas de inflación, peores de lo previsto, no lograron romper el equilibrio en el mercado cripto. La Universidad de Michigan informó de un retroceso del índice de confianza del consumidor de EE. UU. en mayo hasta 44,8, por debajo del dato anterior (48,2) y de la expectativa del mercado (48,2). El índice de expectativas también cayó a 44,1, marcando un nuevo mínimo. El foco se desplazó hacia el repunte de las expectativas de inflación. La previsión a un año subió del 4,5% al 4,8%, mientras que la expectativa a cinco años avanzó del 3,4% al 3,9%. Estas cifras reforzaron las preocupaciones sobre una desaceleración del crecimiento en EE. UU. y el regreso de presiones inflacionistas. El mercado volvió a ajustar el escenario de tipos. Tras el informe, los operadores de tipos asignan una probabilidad superior al 70% a que la Reserva Federal suba los tipos al menos una vez antes de finales de 2026, señal de que las expectativas sobre la senda de política monetaria aún no se han desplazado hacia un giro claro de relajación. El informe también apunta a que la guerra en Irán ha impulsado el precio del petróleo, reavivando presiones inflacionarias que se habían moderado. En este contexto, Kevin Warsh, que está previsto que asuma la presidencia de la Fed, se enfrenta a un entorno de política especialmente complejo. Por el momento, los activos de riesgo no muestran un deterioro marcado. En las primeras operaciones del viernes, las bolsas estadounidenses registraban avances moderados: el Nasdaq subía un 0,3% y el S&P 500, un 0,4%. Bitcoin sigue oscilando en torno a los 77.000 dólares, reflejando la ausencia de nuevos catalizadores direccionales hasta que se aclaren los cambios de personal en la Fed y las señales posteriores de política.