Australia aprueba una ley de licencias cripto y endurece las normas para las plataformas de activos digitales
Australia ha aprobado una nueva normativa sobre activos digitales que obligará a numerosas plataformas cripto a contar con una licencia de servicios financieros, en uno de los pasos más claros del país para integrar el sector en la regulación financiera convencional.
El proyecto Corporations Amendment (Digital Assets Framework) Bill 2025 superó la votación en ambas cámaras del Parlamento y fija un estándar de licencias para las empresas que custodian activos digitales de los consumidores. Con el nuevo marco, las compañías que operen como plataformas de activos digitales o como plataformas de custodia tokenizada deberán obtener una Australian Financial Services Licence (AFSL).
La ley añade una capa adicional de supervisión para un sector que ya está sujeto a obligaciones de prevención del blanqueo de capitales y de conocimiento del cliente (AML/KYC). Además, encuadra a estos negocios dentro del sistema financiero existente en Australia, en lugar de crear un reglamento cripto separado.
El foco: custodia y protección del consumidor
El texto pone el acento en las firmas que mantienen activos digitales de clientes. El Tesoro señaló que el marco cierra un vacío que permitía a algunos operadores custodiar volúmenes ilimitados de activos de usuarios sin salvaguardas equivalentes a las exigidas por la normativa de servicios financieros.
Las plataformas con licencia deberán cumplir un conjunto de obligaciones, entre ellas actuar de forma eficiente, honesta y justa; mantener un gobierno corporativo y controles de riesgo adecuados; informar con claridad sobre cómo se almacenan los activos; y ofrecer mecanismos de resolución de disputas y esquemas de compensación.
El Tesoro introdujo una exención para operadores pequeños: según el esquema del Gobierno, quedarán fuera del requisito de licencia las plataformas que mantengan menos de A$5.000 por cliente y procesen menos de A$10 millones en transacciones anuales.
Supervisión adicional sin sustituir las reglas AML
La nueva ley no reemplaza el marco australiano contra el blanqueo de capitales. Operará en paralelo a las reglas de AUSTRAC, que ya se aplican a determinados servicios de activos digitales y se ampliarán a partir del 1 de julio de 2026. En la práctica, muchas empresas podrían quedar sometidas a dos vías de cumplimiento.
Por un lado, deberán atender las obligaciones de AUSTRAC para servicios como intercambio cripto, custodia y transferencias. Por otro, si encajan en las nuevas categorías legales, también necesitarán una AFSL bajo la Corporations Act.
El avance legislativo se enmarca en el esfuerzo de Australia por sustituir una supervisión fragmentada por una estructura legal más clara. Las autoridades indicaron que el objetivo es respaldar la innovación y reforzar la protección del consumidor tras una serie de quiebras cripto a nivel global. El sector permanece a la espera de los siguientes hitos, como la aprobación definitiva, los periodos de transición y la guía operativa que detallará la aplicación práctica de las reglas.